{"id":7826,"date":"2023-01-30T16:20:28","date_gmt":"2023-01-30T15:20:28","guid":{"rendered":"https:\/\/teilhard.eu\/pubblicazioni\/il-femminile-delle-origini-1\/"},"modified":"2023-02-17T12:58:00","modified_gmt":"2023-02-17T11:58:00","slug":"il-femminile-delle-origini-1","status":"publish","type":"pubblicazioni","link":"https:\/\/teilhard.eu\/es\/pubblicazioni\/il-femminile-delle-origini-1\/","title":{"rendered":"El femenino de los or\u00edgenes"},"content":{"rendered":"<figure style=\"width: 80px\" class=\"wp-caption aligncenter center\"><a href=\"http:\/\/teilhard.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Il-femminile-delle-origini.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4304 lazyload\" title=\"Para descargar la versi\u00f3n pdf\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7\" data-src=\"http:\/\/teilhard.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Simbolo-CSTDC.png\" alt=\"Alfa y Omega\" width=\"80\" height=\"80\"><figcaption class=\"wp-caption-text\"><noscript><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4304 lazyload\" title=\"Para descargar la versi\u00f3n pdf\" src=\"http:\/\/teilhard.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Simbolo-CSTDC.png\" alt=\"Alfa y Omega\" width=\"80\" height=\"80\"><\/noscript><\/a> <a href=\"http:\/\/teilhard.eu\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/Il-femminile-delle-origini.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Para descargar la versi\u00f3n pdf<\/a><\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"text-align: right;\">por Marina Zaoli<\/h3>\n<div style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 la verdadera imagen de lo femenino original, que en s\u00ed misma se convierte en simb\u00f3lica, y por tanto representativa, sea un monumento sagrado, tallado en un nicho de piedra, situado en China, en las fronteras del T\u00edbet, en la regi\u00f3n de Yunnan (yun = nube, nan = sur). Representa una vulva apoyada en un tallo de flor de loto, y es el s\u00edmbolo del nacimiento de la vida. Lo que acoge, lo que contiene, lo que alimenta, lo que libera, lo que acompa\u00f1a, lo que hace crecer. Pero incluso antes de eso, lo que crea el deseo. La zona en la que se encuentra esta antigua imagen sagrada est\u00e1 habitada por la etnia Bai, una de las \u00faltimas etnias derivadas de culturas de tipo matrilineal, de las que a\u00fan existe una, hoy en d\u00eda, en la misma zona, representada por el pueblo Mosuo. Y es un acontecimiento realmente precioso poder verificar, por \u00faltima vez, el recuerdo de una sociedad as\u00ed, desaparecida hace miles de a\u00f1os. De hecho, el turismo que est\u00e1 llegando all\u00ed ya ha empezado a crear los primeros trastornos socioecon\u00f3micos. Esto se debe a que hasta ahora la vida se hab\u00eda desarrollado a un ritmo totalmente natural, mientras que ahora la gente ha empezado a alquilar habitaciones, abrir peque\u00f1os restaurantes e, inevitablemente, las zonas m\u00e1s pintorescas o cercanas al lago han tenido m\u00e1s \u00e9xito que las dem\u00e1s.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n por la que los mosuo han seguido siendo una poblaci\u00f3n predominantemente agr\u00edcola y de car\u00e1cter matriarcal y matrilineal se debe a la situaci\u00f3n geogr\u00e1fica de su territorio, encapsulado en una zona monta\u00f1osa, al final de una carretera que conduce al lago Lugu, que, no por casualidad, significa Lago Madre, y est\u00e1 a siete horas en coche de la aldea naxi m\u00e1s cercana. Los naxi tambi\u00e9n eran una poblaci\u00f3n matriarcal hasta hace unos siglos, pero luego su mayor proximidad al Imperio chino les oblig\u00f3 a adoptar caracter\u00edsticas patriarcales, aunque la situaci\u00f3n de los apellidos sigue siendo muy incierta y a veces se observan o siguen existiendo derivaciones matrilineales. Los Mosuo viven a 2.700 metros de altitud en las estribaciones del Himalaya, en la frontera con el T\u00edbet, y siempre han permanecido al margen de lo que fue el Imperio chino. Viven de la agricultura y la pesca. Es como si hubieran permanecido cristalizados en su comportamiento desde el principio de la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>All\u00ed, al contrario que en la mayor parte del resto del mundo no occidentalizado, nacer mujer es una bendici\u00f3n. La aldea, as\u00ed como cada familia individual, est\u00e1 gobernada por una <em>Dabu <\/em>(una anciana sabia que fue elegida, entre las posibles candidatas m\u00e1s j\u00f3venes, por la <em>Dabu<\/em> anterior, por sus habilidades para cuidar, amar y administrar el hogar y a los j\u00f3venes). A veces, al <em>Dabu<\/em> se le puede unir otro <em>Dabu<\/em>, para mantener unida a una familia, y no se pelean.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os que nacen, generalmente dos por mujer, pero tambi\u00e9n menos, ya que su filosof\u00eda es tener s\u00f3lo los que se puedan cuidar y mantener lo mejor posible, permanecen durante los tres primeros a\u00f1os con su madre, despu\u00e9s son entregados a los  <em>Dabu<\/em>el cabeza de familia, y duermen con ella, en su habitaci\u00f3n y en su casa.<\/p>\n<p>Sin embargo, se reconoce a la madre como la madre natural y todas las mujeres, m\u00e1s a\u00fan las hermanas de la madre, ayudan en la gesti\u00f3n familiar y en las tareas maternas.<\/p>\n<p>La figura paterna est\u00e1 representada por el hermano de la madre, que cuida de los peque\u00f1os cuando es necesario. El padre natural no se considera consangu\u00edneo (pertenece y s\u00f3lo est\u00e1 emparentado con la familia materna), pero es reconocido por sus hijos, aunque no conviva con ellos. Permanecer\u00e1 siempre viviendo en casa de su madre, junto con sus hermanas y sus hijos, de los que ser\u00e1 padre.<\/p>\n<p>Cuando una ni\u00f1a cumple 13 a\u00f1os, se le entrega el traje tradicional y la llave de la &#8220;habitaci\u00f3n de las flores&#8221;. A partir de ahora, puede elegir un amante, traerlo a esta habitaci\u00f3n cada noche y amarlo libremente. Si la pareja se estabiliza, el amante ser\u00e1 presentado a la familia y se convertir\u00e1 en su pareja oficial hasta el final de la historia. De hecho, los Mosuo no contemplan el matrimonio ni una uni\u00f3n duradera, pues creen que el amor es un sentimiento demasiado fr\u00e1gil y precioso para ser enjaezado. En esta costumbre, sin embargo, hay quiz\u00e1s tambi\u00e9n sentido pr\u00e1ctico y el conocimiento de que uno est\u00e1 mejor con su madre que con su suegra. Uno piensa en la India, donde las novias (y ni\u00f1as) elegidas son llevadas a casa de su futuro marido a partir de los 3 \u00f3 4 a\u00f1os de edad para que su madre las eduque en los dictados de esa familia y las costumbres de esa casa, que es en cualquier caso en la que tendr\u00e1n que vivir.<\/p>\n<p>La casa mosuo consta generalmente de tres habitaciones: la principal, con bancos bajos y el hogar siempre encendido, que es la del <em>Dabu<\/em>. Aqu\u00ed es donde se recibe a los invitados y duermen los ni\u00f1os peque\u00f1os; luego hay otra sala para dormir, y una \u00faltima sala, conocida como la &#8220;c\u00e1mara de los misterios&#8221;, donde se lleva a las mujeres a dar a luz y a los ancianos a morir.<\/p>\n<p>La sociedad est\u00e1 impregnada de religiosidad, las mujeres tambi\u00e9n rezan en la calle y en el trabajo. Sin embargo, hay hombres consagrados a la oraci\u00f3n y una especie de sacerdote, que es el cacique masculino <em>Dabu<\/em>, que realiza los rituales, pero en particular est\u00e1 llamado a eliminar la brujer\u00eda y el mal de ojo de las mujeres.<\/p>\n<p>En esta sociedad no hay, al menos hasta ahora, rivalidad, infidelidad ni violencia dom\u00e9stica. No hay posesi\u00f3n, todo es en com\u00fan, incluso los hombres, que se mantienen s\u00f3lo mientras dura la pasi\u00f3n y el amor, y por lo tanto tambi\u00e9n est\u00e1n muy implicados, y luego se les deja marchar.<\/p>\n<p>Un ejemplo de este tipo es muy importante para comprender mejor c\u00f3mo eran las sociedades humanas en sus or\u00edgenes y c\u00f3mo la figura femenina, lo femenino tan bien descrito tambi\u00e9n por Teilhard, tiene estas caracter\u00edsticas de cuidado, de acogida, de amor gratuito y universal, de tir\u00f3n hacia la vida, hacia el devenir, hacia la creaci\u00f3n, hacia Dios.<\/p>\n<p>&#8220;<em>Cuando un hombre ama a una mujer, al principio piensa que su amor es por un individuo como \u00e9l. Muy pronto, sin embargo, se ve sorprendido&#8230;. Pensaba que s\u00f3lo encontrar\u00eda un compa\u00f1ero cerca de \u00e9l: en cambio, se da cuenta de que en M\u00ed est\u00e1 en contacto con la gran Fuerza secreta, la misteriosa Latencia, que viene en esta forma a arrastrarle. Quien me ha encontrado est\u00e1 en el umbral de todas las cosas. No s\u00f3lo a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de su sensibilidad, sino a trav\u00e9s de las conexiones f\u00edsicas de mi propia naturaleza, me extiendo en el alma del Mundo&#8230; Soy el acceso al coraz\u00f3n global de la creaci\u00f3n<\/em>.&#8221; <a id=\"_ftnref1\" href=\"#_ftn1\"><br \/>\n  <sup>[1]<\/sup><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p>Las mujeres no s\u00f3lo aman a un hombre, sino que, m\u00e1s a\u00fan, cuando lo aman profundamente, saben, sienten que tienen el poder de reproducir la vida, su propia vida a lo largo del tiempo, y desean hacerlo por encima de todo. Tienen el poder de la creaci\u00f3n y lo saben. Y as\u00ed llevan a los hombres de la mano y disuelven el miedo a lo desconocido, a lanzarse a una empresa que parecer\u00eda imposible.<\/p>\n<p>Por otra parte, \u00bfc\u00f3mo olvidar que la mutaci\u00f3n gen\u00e9tica que cre\u00f3 el primer hom\u00ednido a partir del mono se encontr\u00f3 en \u00c1frica en un esp\u00e9cimen femenino?<\/p>\n<p>Eva Negra, el origen.<\/p>\n<p>Su descubrimiento, que data de hace unos 180.000 &#8211; 200.000 a\u00f1os, nos cuenta la historia de un ser que empez\u00f3 a diferenciarse de una estructura puramente biol\u00f3gica y f\u00edsica para convertirse en un individuo con una capacidad, aunque inicial, de psiquismo. Tal vez todav\u00eda no del todo, pero sin duda el cambio de mensajes que se ha producido, en el paso de las se\u00f1ales visuales y olfativas del celo de la mona, a la aparici\u00f3n de un ciclo mensual de reproducci\u00f3n y de un pecho permanente, ha llevado, aunque lentamente, a la transformaci\u00f3n del primitivo y simple impulso sexual en la construcci\u00f3n de sentimientos, de una atracci\u00f3n, ya no s\u00f3lo qu\u00edmica, sino surgida de lazos de simpat\u00eda, afecto y amor. El comportamiento ya no era s\u00f3lo biol\u00f3gico y &#8220;forzado&#8221;, sino &#8220;psicol\u00f3gicamente&#8221; sentido y elegido.<\/p>\n<p>&#8220;<em>A lo largo de la vida empec\u00e9 a encarnarme en seres que eleg\u00eda porque eran particularmente a mi imagen&#8221;<a id=\"_ftnref2\" href=\"#_ftn2\"><sup><strong><sup>[2]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n<p>La figura femenina del principio fue realmente el origen, mezcl\u00e1ndose con la vida misma. La vida de los seres que poblaron la tierra, primero, y tambi\u00e9n de todas las plantas, despu\u00e9s. De hecho, tambi\u00e9n se convierte en la madre tierra que contiene en su seno la semilla que da lugar a una nueva planta, a una nueva vida (de la Pacha Mama a Ceres, etc.).<\/p>\n<p>Si pensamos que fue a partir de una mujer como se gener\u00f3 toda la poblaci\u00f3n, masculina y femenina, que la duraci\u00f3n de la vida era muy corta, que se desconoc\u00eda el v\u00ednculo entre el nacimiento y la relaci\u00f3n sexual, bien podemos llegar a comprender c\u00f3mo la magia del cuerpo femenino lo abarcaba todo.<\/p>\n<p>Los estudios arqueol\u00f3gicos indican que la sociedad era originalmente matriarcal, lo que confirma que, al igual que en otros mam\u00edferos, los reci\u00e9n nacidos eran cuidados y pasaban un largo periodo s\u00f3lo, o predominantemente, con sus madres (como dec\u00edamos, la media de vida era muy corta) y que la socialidad era extr\u00ednseca dentro del grupo madre + cr\u00eda: un hecho que destin\u00f3 a la figura femenina a ser la principal figura de referencia durante muchos milenios, incluso en las im\u00e1genes de deidades.<\/p>\n<p>No es casualidad que las primeras deidades conocidas en la historia de la humanidad representen siempre a diosas madres en todas partes.<\/p>\n<p>Diosas madres representadas con llamativos atributos femeninos, diosas del parto, con el beb\u00e9 saliendo entre sus piernas.<\/p>\n<p>Antes hab\u00eda agua, niebla, el entorno.<\/p>\n<p>&#8220;<em>Poco a poco me he individualizado [&#8230;] a medida que las almas se vuelven susceptibles de una uni\u00f3n m\u00e1s rica, m\u00e1s profunda, m\u00e1s espiritualizada<\/em>&#8220;.<a id=\"_ftnref3\" href=\"#_ftn3\"><br \/>\n  <sup>[3]<\/sup><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p>Al principio a\u00fan no exist\u00eda una verdadera conciencia, s\u00f3lo exist\u00eda el impulso por la vida, es decir, por el movimiento y la satisfacci\u00f3n de las necesidades, en ausencia de cualquier l\u00edmite, de cualquier realidad. Todo era indeterminado e indiferenciado, todo pod\u00eda ser y convertirse en cualquier cosa.<\/p>\n<p>&#8220;<em>Antes del comienzo de la historia, el hombre vive en un estado de anonimato informe [&#8230;] Por lo tanto, el tiempo anterior a la historia es lo indeterminado, el caos, lo indiferenciado. La contrapartida en el plano religioso de esta psique amorfa es lo numinoso indeterminado, el sustrato activo primordial, la matriz a partir de la cual cristalizar\u00e1n m\u00e1s tarde lo &#8220;Divino&#8221; y los dioses&#8221;.  <a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\"><sup><strong><sup>[4]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a><\/em><\/p>\n<p>Pero una cosa era cierta, o lo hab\u00eda sido al principio de la vida de todos. Un cuerpo que acog\u00eda, un pecho que nutr\u00eda.<\/p>\n<p>La madre, la figura femenina, aporta as\u00ed la vida, la capacidad de engendrar, en s\u00ed misma, pero tambi\u00e9n el alimento, por lo que sigue siendo protecci\u00f3n y salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La leche ten\u00eda en las culturas primitivas un fuerte poder de purificaci\u00f3n, de salvaci\u00f3n, de renacimiento.<\/p>\n<p>En Irlanda, en una zona de culto celta, hay dos colinas cercanas que se llamaban los &#8220;pezones de Anu&#8221;, en honor a una antigua madre de todos los dioses. Los celtas tambi\u00e9n rend\u00edan culto a deidades predominantemente femeninas, y los fundamentos culturales, incluido el arte de la medicina, la bot\u00e1nica, la agricultura y la profec\u00eda, estaban en manos de mujeres.<\/p>\n<p>El cuerpo femenino era m\u00e1gico y sagrado.<\/p>\n<p>La leche, por tanto, en todas sus m\u00faltiples im\u00e1genes, siempre tiene un sentido de vida.<\/p>\n<p>Hasta hace poco, a\u00fan se pod\u00eda encontrar documentaci\u00f3n, incluso en nuestras zonas, de c\u00f3mo la cultura popular otorgaba valor taumat\u00fargico y propiedades curativas a la leche materna. Las infecciones de o\u00eddo de los ni\u00f1os (muy dolorosas) se trataban introduciendo la leche de una mujer lactante en el conducto auditivo.<\/p>\n<p>En la cultura romana hab\u00eda un ritual, llamado la Lupercalia<a id=\"_ftnref5\" href=\"#_ftn5\"><br \/>\n  <sup>[5]<\/sup><br \/>\n<\/a> en el que la sangre con la que se te\u00f1\u00eda la frente de los j\u00f3venes y que era s\u00edmbolo de muerte, se limpiaba con leche, que representaba en cambio la vida. Tambi\u00e9n encontramos un significado similar en el relato de un mito egipcio en el que es la leche la que cura m\u00e1gicamente los ojos de Horus, que hab\u00edan sido arrancados por Seth.<\/p>\n<p>La sangre menstrual, que es c\u00edclica, tambi\u00e9n est\u00e1 vinculada a la magia del cuerpo femenino, como la leche y el agua, y es la \u00fanica sangre que representa la vida y no la muerte.<\/p>\n<p>El cielo rojo de la aurora, era visualizado por los antiguos como la sangre del parto para el nacimiento del sol, al igual que el cielo ardiente de la puesta de sol ten\u00eda significados de renacimiento: el disco solar rojo se pon\u00eda por el oeste, para volver a salir por el este, a la ma\u00f1ana siguiente, y el rojo de la puesta de sol, que era como el rojo de la aurora era una especie de garant\u00eda del retorno c\u00edclico.<\/p>\n<p>Asimismo, en los ritos funerarios y los sacrificios, el color predominante era el rojo, que, al representar la sangre del parto, recordaba la nueva vida.<\/p>\n<p>El agua era tambi\u00e9n uno de los simbolismos m\u00e1s poderosos que acompa\u00f1aban a lo femenino, probablemente el arquetipo femenino por excelencia. El agua del parto, el agua de la bolsa amni\u00f3tica que protege y envuelve completamente al beb\u00e9 y le ayuda a nacer, el agua que calma la sed, como la leche, que purifica, que lava, que cura y cicatriza las heridas. Agua y vapor, memoria de lo numinoso indiferenciado, de la pre-vida, de la preconciencia, del tiempo de la omnipotencia y del sue\u00f1o, de la permanencia en el cuerpo acogedor y protector de la madre.<\/p>\n<p>El agua representa el principio, la fuente primaria, la profundidad del inconsciente. Es el tibio oc\u00e9ano primordial en el que se crearon las primeras formas de vida. Es la profundidad de los lagos y turberas cerca de los cuales los pueblos del norte realizaban sacrificios.<\/p>\n<p>Otro s\u00edmbolo antiguo que representa lo materno-femenino es el Ur\u00f3boros, al que tambi\u00e9n nos remite Jung con sus estudios sobre el tema. Se trata de una imagen egipcia que representa a un drag\u00f3n que se muerde la cola y es hermafrodita y presexual, exactamente lo que el ni\u00f1o piensa de su madre y del mundo en la primera fase de la vida. Su significado es el flujo de alimento. No hay tensiones polares en su interior, ni separaci\u00f3n de sexos. De hecho, como pudo comprobar M. <strong>Klein<\/strong>, todo reci\u00e9n nacido experimenta una imagen inicial de referencia similar: la madre conteniendo al padre, incorporado en su interior.<\/p>\n<p>Dado que en este estadio de desarrollo tampoco existe todav\u00eda la autopercepci\u00f3n, ni la posibilidad de registrar y memorizar, de diferenciar las reacciones de placer-dolor, lo que se experimenta es una forma de autarqu\u00eda y autosuficiencia que roza la omnipotencia y la perfecci\u00f3n. El mundo que se experimenta en esta situaci\u00f3n es m\u00e1gico, numinoso y plerom\u00e1tico, se vive en un estado sin fronteras y sin ning\u00fan tipo de conciencia, lo que <strong>Levi-Bruhl<\/strong> denomin\u00f3<em>&#8220;m\u00edstica de la participaci\u00f3n<\/em>&#8220;. Su arquetipo corresponde a la gran madre.<\/p>\n<p>La espiral y el laberinto, las antiguas cuevas, las catedrales c\u00falticas de la prehistoria, tambi\u00e9n representan el cuerpo de la madre, un lugar seguro donde pararse, rezar, pedir, ser escuchado.<\/p>\n<p>Lo femenino, por tanto, siempre ha sido, como lo es ahora, paciente, acogedor, protector.<\/p>\n<p>En los casos de separaci\u00f3n, \u00bfcu\u00e1ntas madres cuidan y cr\u00edan a sus hijos, sin abandonarlos, en comparaci\u00f3n con los padres? \u00bfCu\u00e1ntas mujeres hay, en comparaci\u00f3n con los hombres, que dan la bienvenida a una vida que nace, siempre, a priori, sin tener en cuenta las dificultades, sin considerar que es su cuerpo el que tendr\u00e1 que soportar y afrontar cada acontecimiento?<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 medida, en una situaci\u00f3n de convivencia en grupos masculinos, en comparaci\u00f3n con grupos femeninos tendremos fuertes contrastes, prevaricaciones, acciones violentas?<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que cada sexo fue creado para una tarea espec\u00edfica. Las mujeres deben acoger, nutrir, construir, los hombres defender, medir, actuar.<\/p>\n<p><em>&#8220;La mujer trae, en un tiempo fijo,<\/em><\/p>\n<p><em>la vida y la muerte encerradas en su vientre,<\/em><\/p>\n<p><em>el hombre los lleva indisolublemente<\/em><\/p>\n<p><em>atados a los ojos, las manos y los brazos,<\/em><\/p>\n<p><em>la tribu muere cuando no caza&#8221;.<a id=\"_ftnref6\" href=\"#_ftn6\"><br \/>\n  <sup><br \/>\n    <strong><br \/>\n      <sup>[6]<\/sup><br \/>\n    <\/strong><br \/>\n  <\/sup><br \/>\n<\/a><\/em><\/p>\n<p>O, como dice el viejo refr\u00e1n: con una mujer siempre hay amor, con un hombre siempre hay guerra.<\/p>\n<p>Pero as\u00ed como la figura materna, femenina, ten\u00eda el poder de la vida, as\u00ed tambi\u00e9n, especularmente, a medida que pasa el tiempo, adquiere, en la imaginaci\u00f3n humana, que se est\u00e1 formando, el poder de la muerte. Muerte predominantemente representada, vivida, en la falta de identificaci\u00f3n del hijo, que teme ser aprisionado, enjaezado dentro de su madre, incapaz de existir de su propia vida.<\/p>\n<p>A este respecto, cabe recordar una antigua leyenda de la mitolog\u00eda norteamericana que habla de un cham\u00e1n, Old Man, que primero cre\u00f3 animales de barro y luego una mujer y un ni\u00f1o,<a id=\"_ftnref7\" href=\"#_ftn7\"><br \/>\n  <sup>[7]<\/sup><br \/>\n<\/a> pero no pudo crear la inmortalidad precisamente a causa de esta mujer. De hecho, le pregunt\u00f3 al anciano, mientras estaban en la orilla de un r\u00edo, si la vida ser\u00eda eterna. El hombre respondi\u00f3 que a\u00fan no lo hab\u00eda pensado, pero que tomar\u00eda esa decisi\u00f3n despu\u00e9s de arrojar un trozo de esti\u00e9rcol al agua. Si esto hubiera flotado, los hombres s\u00f3lo habr\u00edan muerto durante cuatro d\u00edas, tras los cuales podr\u00edan haber sido reanimados; de lo contrario, habr\u00edan muerto para siempre. El esti\u00e9rcol flot\u00f3, pero la mujer no estaba contenta y cogi\u00f3 una piedra, anunciando que si se hund\u00eda, los hombres morir\u00edan, aunque al morir sentir\u00edan l\u00e1stima, pena y compasi\u00f3n los unos por los otros, y la arroj\u00f3. La piedra se hundi\u00f3 y por ello se culp\u00f3 a la mujer de la muerte.<\/p>\n<p>Se puede observar muy bien, en esta narraci\u00f3n, c\u00f3mo la necesidad de autonomizarse frente a la madre y, m\u00e1s poderosamente a\u00fan, frente a las divinidades matriarcales, conduce a la expresi\u00f3n de la autogeneraci\u00f3n masculina. Los hombres, que nunca hab\u00edan podido identificarse con la creatividad materna y femenina, y que de hecho hab\u00edan tenido que obedecer, como hijos, ahora est\u00e1n decididos a tomar el relevo. La transici\u00f3n, sin embargo, no es f\u00e1cil, ni indolora, y se destacan aqu\u00ed los da\u00f1os constatados en la relaci\u00f3n hombre-mujer, pero sobre todo el rechazo al sentimiento de impotencia y sumisi\u00f3n que sufren los hombres y que les provoca el haberse dejado manejar y manipular por figuras femeninas, previamente, al tiempo que les culpabiliza de haber sido abandonados, abandono (materno) que siempre signific\u00f3 la muerte.<\/p>\n<p>En toda mitolog\u00eda, las figuras femeninas son las tejedoras de la vida y de la muerte, las due\u00f1as del tiempo, tanto en el imaginario del primitivo como en el del ni\u00f1o, y es siempre sobre la mujer sobre la que se descarga la culpa del pecado original, porque es sobre ella sobre la que se proyectan las propias necesidades de autonom\u00eda y se experimenta como propia la culpa de haber provocado el estado simbi\u00f3tico, perfecto y plerom\u00e1tico del principio al fin.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se encuentra en esta leyenda, aunque ahora tergiversada, junto con el relato de la creaci\u00f3n, el de la vida despu\u00e9s de la muerte y la posibilidad de renacer. All\u00ed encontramos, de hecho, como en muchos otros mitos, un descenso a los infiernos durante un cierto per\u00edodo (los cuatro d\u00edas de la muerte), antes del comienzo de la verdadera vida.<a id=\"_ftnref8\" href=\"#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En la historia de todos los pueblos de la tierra, podemos ver c\u00f3mo, con la llegada del patriarcado, surgen deidades masculinas a partir de las deidades femeninas m\u00e1s antiguas. Pero tambi\u00e9n veremos c\u00f3mo no hay nada como la figura de Mar\u00eda, que difiere de todo lo dem\u00e1s, no repite ninguna otra mitolog\u00eda, sino que es historia verdadera.<\/p>\n<p>En efecto, desde el momento en que nace el patriarcado, desde la aparici\u00f3n de la indeterminaci\u00f3n asfixiante del hijo con respecto a la madre, que vemos surgir en cierto momento de la historia, cuando los miembros del sexo masculino se liberan de la figura materna y toman el relevo, asistimos al nacimiento de las primeras divinidades masculinas. Y todos ellos nacieron de una diosa madre del principio, como Larth, el rey sagrado de los etruscos, hijo de la diosa madre Uni, poseedora del poder supremo y de la primera autoridad, de la que tambi\u00e9n descend\u00edan los Lari.<\/p>\n<p>Uni, la madre de todos los dioses, de la que deriv\u00f3 la Iuno romana, Juno, fue la primera, la \u00fanica, el origen, la gran madre de los etruscos, la progenitora universal, la protectora de los partos, la dispensadora del poder maternal y nutricio destinado a los seres vivos para su prosperidad y crecimiento.<\/p>\n<p>As\u00ed era Atum para los egipcios. Atum fue el \u00fanico hijo engendrado por Nun (deidad femenina que representa el agua primordial y oscura de la inexistencia, lo que era antes de la creaci\u00f3n, la diosa madre del principio que todo lo abarca). A Atum se le asociaba con la tierra, ya que hab\u00eda nacido de un mont\u00edculo que surg\u00eda de las aguas, y era el padre de todos los dem\u00e1s dioses. Su mano era en s\u00ed misma una deidad, la madre de la creaci\u00f3n, y recibi\u00f3 el apelativo de &#8220;la madre que es padre&#8221;.<\/p>\n<p>Los hombres toman el poder y el dominio sobre las mujeres, crean deidades masculinas, pero detr\u00e1s de ellas sigue habiendo deidades femeninas. El poder terrible, secreto y ligado al agua de la deidad femenina nunca desaparecer\u00e1 del todo y seguir\u00e1 existiendo, representado por un lago sagrado, que a menudo se encuentra en los lugares de culto. Muy interesante a este respecto era la creencia, que provocaba el temor, siempre vivo en los egipcios, de que en alg\u00fan momento Nun, que tras la creaci\u00f3n no hab\u00eda desaparecido, sino que hab\u00eda rodeado el firmamento celeste y custodiado el sol, la luna, el cielo y la tierra, as\u00ed como las fronteras del inframundo, pudiera romper el cielo y caer devastando el mundo.<\/p>\n<p>El recuerdo de esta divinidad egipcia expresa de la manera m\u00e1s clara la imagen de las divinidades femeninas primitivas, identificadas con el agua, el vapor, etc., que siguen existiendo incluso despu\u00e9s del advenimiento de las nuevas divinidades patriarcales como una madre que todo lo envuelve, ya superada, pero todav\u00eda muy poderosa. Parecer\u00eda, en este punto, que el miedo a su poder y totalidad permanece debido a la culpa de los hombres que se han apropiado por la fuerza del poder primitivo de las mujeres.<\/p>\n<p>Otra documentaci\u00f3n sobre este pasaje y su violencia nos llega del estudio de Fromm sobre la trilog\u00eda de S\u00f3focles, en particular en el \u00faltimo libro. Su an\u00e1lisis nos muestra que la lucha contra la autoridad paterna ocupa un lugar central y que esta rebeli\u00f3n hunde sus ra\u00edces en el antiguo conflicto entre los sistemas patriarcal y matriarcal de la sociedad. Edipo, al igual que Hem\u00f3n y Ant\u00edgona, representa el principio matriarcal; se rebelan contra un orden social y religioso basado en los poderes y privilegios del padre, encarnado por Layo y Creonte.<\/p>\n<p>&#8220;<em>El conflicto entre ambos principios se desarrolla a\u00fan m\u00e1s en el transcurso de la tragedia. Ant\u00edgona insiste en que las leyes que obedece no son las de los dioses del Olimpo: &#8220;Porque no son de hoy, ni de ayer, que viven: eternas son, y desconocido para todos es el tiempo en que fueron sancionadas&#8221;; y, podr\u00edamos a\u00f1adir, la ley del entierro, de la devoluci\u00f3n del cuerpo a la Madre Tierra, tiene sus ra\u00edces precisamente en la religi\u00f3n matriarcal. Ant\u00edgona representa la solidaridad humana y el principio del amor maternal que todo lo abarca&#8230;&#8230;.Para Creonte, la deferencia a la autoridad es el valor supremo&#8230;&#8230;..La autoridad en la familia y la autoridad en el Estado son los dos valores interdependientes supremos que defiende Creonte. Los hijos son propiedad de sus padres y su funci\u00f3n es &#8220;ser \u00fatiles&#8221; a su padre. La &#8220;patria potestas&#8221; en la familia es la base del poder del soberano en el Estado; los ciudadanos son propiedad del Estado y de su soberano, y &#8220;la indisciplina es el mayor de los males&#8221;&#8230;&#8230;&#8230;.. Los dos principios se han puesto ahora de manifiesto con la mayor claridad, y la conclusi\u00f3n de la tragedia no hace sino conducir la acci\u00f3n hasta el punto de la decisi\u00f3n final. Creonte hace que entierren viva a Ant\u00edgona en una cueva -una vez m\u00e1s, una expresi\u00f3n simb\u00f3lica de su conexi\u00f3n con las diosas de la tierra-.<\/em>.&#8221;<a id=\"_ftnref9\" href=\"#_ftn9\"><br \/>\n  <sup>[9]<\/sup><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p>Uno ya no puede someterse al poder materno y femenino. Por eso Ad\u00e1n es castigado, y Eva con \u00e9l. Pero fue Ad\u00e1n quien consinti\u00f3 la curiosidad de Eva, su aquiescencia a los dictados malvados de la serpiente. No demostr\u00f3 ser digno de la confianza del Se\u00f1or, prefiri\u00f3 seguir los consejos de una mujer, la que hasta entonces hab\u00eda ostentado el poder absoluto y, una vez m\u00e1s, intent\u00f3 seducirle con sus medios de seducci\u00f3n, ligados a la tierra y no al cielo, ligados a los instintos, a los deseos sexuales y materiales y no a los de lealtad al padre, t\u00edpicos y fundamentales en un r\u00e9gimen patriarcal.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, el hombre ha creado las dos im\u00e1genes dicot\u00f3micas de lo femenino que permanece ligado a la tierra, a la sexualidad, a la expectativa, y de lo masculino que se eleva hacia el cielo, el intelecto, la conquista de nuevos espacios.<\/p>\n<p>Pero siempre seguir\u00e1 siendo la mujer que conectar\u00e1 lo humano con lo divino, que har\u00e1 de puente entre la tierra y el cielo. Siempre seguir\u00e1 siendo la mujer que da vida a sus hijos y los cr\u00eda, sacrificando su tiempo para darles tiempo a vivir. Y ser\u00e1 la mujer la que siga siendo due\u00f1a del tiempo, con su cuerpo marc\u00e1ndolo inexorablemente.<\/p>\n<p>Como explica Jaqueline Barthes en su interesante art\u00edculo &#8220;<em>Hemos descubierto las sorprendentes conexiones de la mujer con el universo, con el tiempo, con lo que nos sobrepasa, [&#8230;] hemos descubierto una predisposici\u00f3n &#8216;estructural&#8217; al amor en su versi\u00f3n de &#8216;entrega&#8217;, una solidaridad no s\u00f3lo con el universo, sino tambi\u00e9n con lo que nos atrae, sin dejar de ser fundamentalmente misterioso para nosotros. Y esto fundamenta en ella la incapacidad de separar las dos dimensiones de nuestro ser, su dimensi\u00f3n corp\u00f3rea y su dimensi\u00f3n espiritual&#8221;.  <\/em> <a id=\"_ftnref10\" href=\"#_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En este mismo sentido de lo femenino se nos aparece la figura de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Mar\u00eda asiente, da la bienvenida. No se asusta cuando el \u00e1ngel le habla. Ya sabe, ya siente que se est\u00e1 formando una nueva vida en su cuerpo y ya la ama. No tiene miedo.<\/p>\n<p>Criar\u00e1 a su hijo sabiendo que no es suyo, que ella s\u00f3lo es un conducto entre el cielo y la tierra, entre lo divino y lo humano, convencer\u00e1 a Jos\u00e9, y Jos\u00e9 creer\u00e1 porque siente que lo que ella dice es verdad.<\/p>\n<p>La imagen de lo femenino, de lo femenino como dir\u00eda Teilhard es \u00e9sta, y permanece a lo largo de los siglos, de los milenios. Es lo mismo que seguimos encontrando hoy en d\u00eda, quiz\u00e1s s\u00f3lo un poco modificado en las nuevas generaciones, donde los roles masculino y femenino son m\u00e1s intercambiables.<\/p>\n<p>Pero mientras sea el cuerpo de la mujer el que acoja la nueva vida y sea ella la encargada de hacerla crecer y alimentarla, estas caracter\u00edsticas se mantendr\u00e1n.<\/p>\n<p>Por otra parte, incluso en las referencias figurativas de hoy, \u00bfno es de nuevo cada imagen de la Virgen con el ni\u00f1o el s\u00edmbolo del ofrecimiento de s\u00ed mismo, del propio cuerpo por el otro, de la espera de las necesidades del otro, de la capacidad de identificarse, de comprender las necesidades del ni\u00f1o?<\/p>\n<p>Y Mar\u00eda no es una deidad, es una sencilla y humilde doncella. Nadie la conoce. S\u00f3lo Dios la ve y la elige por sus dones de humildad, fe y condescendencia.<\/p>\n<p>Tres veces encontramos en el Evangelio de Lucas esta frase tan dulce y sumamente significativa:<em>&#8220;Mar\u00eda, por su parte, guardaba todas estas cosas, medit\u00e1ndolas en su coraz\u00f3n<\/em>&#8220;. (Lc 2,19 &#8211; 1,66 &#8211; 2,51)<\/p>\n<p>Mar\u00eda es una mujer, humana, que acoge a un ni\u00f1o humano, sabiendo, sin embargo, que es hijo de Dios. Est\u00e1 asustado, por supuesto, pero cree, acepta y aguanta, esperando lo que est\u00e1 por venir. Permanece en la sombra, pero es una referencia muy importante, sobre todo para el ni\u00f1o Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Poderosa imagen de lo femenino que trasciende el tiempo y nos conduce a Dios.<\/p>\n<p>&#8220;<em>Colocada entre Dios y la tierra, como lugar de atracci\u00f3n com\u00fan, los hago venir el uno hacia el otro apasionadamente&#8230;. para que en m\u00ed<\/em> tenga lugar<em>el encuentro en el que se consuma, a trav\u00e9s de los siglos, el nacimiento y la plenitud de Cristo. [&#8230;] Yo soy el Eterno Femenino<\/em>&#8220;.<a id=\"_ftnref11\" href=\"#_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Y sabemos y tenemos documentaci\u00f3n fidedigna de c\u00f3mo sigue siendo la figura materna la que primaria e inicialmente acerca a los hijos a la necesidad de trascendencia, a la b\u00fasqueda y conocimiento de Dios. Si la madre ense\u00f1a a rezar, ense\u00f1a a confiar, a creer en Jes\u00fas y en su amor, la relaci\u00f3n con la oraci\u00f3n y con Dios permanecer\u00e1 en los hijos para toda la vida. Habr\u00e1 momentos de distanciamiento o rechazo, pero ese alimento dado junto con la leche y el amor materno, tangible y presente, ser\u00e1 un buen refugio, un buen recurso y una buena esperanza para toda la existencia.<\/p>\n<p>Es lo femenino, por tanto, lo que no s\u00f3lo acoge, sino que es capaz de ense\u00f1ar, motivar, comprender, tal vez incluso presagiar (una sensibilidad extra reconocida por todos). En el Evangelio de Mateo (Mt 28,20), las primeras en enterarse de la resurrecci\u00f3n son las dos Mar\u00edas, que hab\u00edan ido al sepulcro. Es su fidelidad, su presencia humilde, sumisa, silenciosa, pero absolutamente constante, que nunca falla, la que es recompensada con las palabras del \u00e1ngel. &#8220;<em>No tengas miedo. S\u00e9 que buscas a Jes\u00fas crucificado. No est\u00e1 aqu\u00ed. Ha resucitado como dijo; venid a ver&#8230;.&#8221;<\/em><\/p>\n<p>Por eso, en la Edad Media se llamaba a Mar\u00eda Magdalena &#8220;la ap\u00f3stol de los ap\u00f3stoles&#8221;, porque, junto con la otra Mar\u00eda, estaba en el sepulcro cuando lleg\u00f3 el \u00e1ngel y lo hab\u00eda visto primero, y a ella le hab\u00eda hablado el \u00e1ngel. Ella fue la primera en saberlo. Conocer al Resucitado. Para descubrir que la tumba estaba vac\u00eda.<\/p>\n<p>Es a ella a quien el \u00e1ngel anuncia la gran alegr\u00eda, es a ella a quien se invita a correr hacia los dem\u00e1s ap\u00f3stoles para anunciarles la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<hr>\n<p>[<a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">1]<\/a> P. Teilhard de Chardin, Las orientaciones del futuro, SEI, Tur\u00edn, 1996, p. 1. 83<\/p>\n<p>[<a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">2]<\/a> <em>Ib\u00eddem<\/em>, p. 84<\/p>\n<p>[<a id=\"_ftn3\" href=\"#_ftnref3\">3]<\/a> <em>Ib\u00eddem<\/em>, p. 84<\/p>\n<p>[<a id=\"_ftn4\" href=\"#_ftnref4\">4]<\/a>Neumann E. <em>Historia de los or\u00edgenes de la conciencia<\/em>, Astrolabio, Roma, 1978 (Zurich 1949), p. 55<\/p>\n<p>Como si la materia, antes de poder &#8220;psiquear&#8221;, &#8220;reflexionar&#8221;, sentir, tuviera una especie de memoria tanto de la nada, el caos del que hab\u00eda sido extra\u00edda, como del Uno, la Fuerza que la hab\u00eda organizado y la hac\u00eda consciente.<\/p>\n<p><a id=\"_ftn5\" href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a>Calvetti A.  <em>A los or\u00edgenes de los mitos, cuentos de hadas y leyendas. Theoderic y otros protagonistas<\/em>, Longo, R\u00e1vena, 1995<\/p>\n<p>[<a id=\"_ftn6\" href=\"#_ftnref6\">6]<\/a> M. Zani, <em>Vivir la vida<\/em>, MEF, Florencia, 2006<\/p>\n<p>[<a id=\"_ftn7\" href=\"#_ftnref7\">7]<\/a> Sobre el significado cristiano de la evoluci\u00f3n y las similitudes de los mitos y leyendas en todos los pueblos de la tierra, cf. M. Zaoli,<em>&#8220;Un apporto psicologico alla teoria di Pierre Teilhard de Chardin<\/em>&#8220;, Teilhard aujourd&#8217;hui, Quaderni, Tur\u00edn 2014, M. Zaoli, <em>Dalla fiaba al rito dal mito all&#8217;inconscio<\/em>, Panozzo, Rimini, 2002.<\/p>\n<p>[<a id=\"_ftn8\" href=\"#_ftnref8\">8]<\/a> V\u00e9ase tambi\u00e9n al respecto M. Zaoli,  <em>Del cuento al ritual Del mito al inconsciente<\/em>, Panozzo, R\u00edmini, 2002, en el que se subraya c\u00f3mo parece que el inconsciente ya &#8220;sabe&#8221; para qu\u00e9 destino hemos sido elegidos (cf. San Pablo), como si el soplo de vida del aliento divino (G\u00e9nesis 2, 7) recibido al principio mantuviera en la materia una memoria de su pasado y de su futuro.<\/p>\n<p>[<a id=\"_ftn9\" href=\"#_ftnref9\">9]<\/a> Fromm E., <em>La lengua olvidada<\/em>, Bompiani, p. 192<\/p>\n<p><a id=\"_ftn10\" href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a>Jaqueline Barthes, Sobre el misterio femenino, Teilhard auojurd&#8217;hui 14 &#8211; febrero 2014, p. 49<\/p>\n<p><a id=\"_ftn11\" href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a>  P. Teilhard de Chardin, Las orientaciones del futuro, SEI, Tur\u00edn, 1996, p. 85<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","categories":[],"autori":[],"pubblicazioni_folder":[],"class_list":["post-7826","pubblicazioni","type-pubblicazioni","status-publish","hentry"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.8 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>El femenino de los or\u00edgenes - CENTRO STUDI \u201cTeilhard de Chardin per il futuro dell\u2019uomo\u201d<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/teilhard.eu\/es\/pubblicazioni\/il-femminile-delle-origini-1\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El femenino de los or\u00edgenes - CENTRO STUDI \u201cTeilhard de Chardin per il futuro dell\u2019uomo\u201d\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"por Marina Zaoli Quiz\u00e1 la verdadera imagen de lo femenino original, que en s\u00ed misma se convierte en simb\u00f3lica, y por tanto representativa, sea un monumento sagrado, tallado en un nicho de piedra, situado en China, en las fronteras del T\u00edbet, en la regi\u00f3n de Yunnan (yun = nube, nan = sur). 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